Hilachas de alborada
La noche ufana duerme a tus pies
tejiendo el velo de tus sueños
envuelta en la risueña mirada
de las estrellas que tiemblan de frío.
La luna serena vela tu sueño de miel
en una liana azul y flecos de amor
que se yergue entre la fronda ideal
de tus bríos de joven y volcán.
La aurora temblará ante tu mirada
urdida en la virginidad del alba
que se mece entre vientos y luces
que aprisionan pasadizos de Sol.
Un frágil panecillo te acercará el día
ya despierto y caminante en una selva
de cláxones y cabriolas de combis
saetas militantes de desgracias y cruces.
Poesía entre manos
No eres el viento que retuerce los cuellos de los cerros
No eres el viento que hace fracciones de los árboles
Eres el viento de la palabra libre.
No eres el río tunante que decapita los cañaverales
No eres el río madrugador que baila entre palizadas
Eres un río bello de palabras.
No eres el agosto de los ichales ayunos de llamaradas
No eres el agosto de los remolinos que mecen rastrojos
Eres el agosto mágico de la palabra.
No eres el mar que abraza poca tierra para vender
No eres el mar airado que estrella barcos y rutas
Eres el mar que canta Ulises.
No eres el viento callado, ni el río que ya no habla
No eres el agosto sin voz, ni el mar que huye de la luna
Eres la flor de la palabra antes del poeta.
Canción del río
No eres el río ni la canoa
Tampoco la piedra dormida
Eres los ojos que abren surcos.
No eres el agua ni los remos
Tampoco el maizal de la orilla
Eres el viento que despierta.
No eres la palma ni los aplausos
Tampoco el candidato de oro y moro
Eres la palabra medida y sus sueños.
No eres el arpa ni la cuerda
Tampoco la madera callada
Eres la canción del río y del arpa.
Amada ideal
Esta vez transcribimos una poesía de ERA,
posible seudónimo del bardo piscobambino,
Darío E. Durand. Apareció en la revista
"Piscobamba", en 1965.

Comarca natal de poeta
Tú vives en las purezas de tu ser,
en tus vacíos, tus ausencias,
tan sutil e impercetible
que no te conozco.
Tomas la formas de la palabra sin sonido
con que te nombro,
y te diluyes en el aire
como el humo zigzagueante
de mi cigarro.
Soberana imperceptible
de mis nocturnales pensamientos,
te vas,
para más tarde volver de nuevo.
Te vienes,
para mañana salir de nuevo
estripitosa y loca
como un suspiro aleve.
Me miras
y sonríes,
sin gestos, callada y queda,
a escondidas
bajo la sombra de lo absurdo
donde te pierdo siempre.
Y desde allí me llamas
con una extraña voz que canta:
¡Ven...ven que te amo tanto!
Así enternecida...desesperada,
como una madre,
desde los coágulos de mi sangre,
desde el estértoreo gemido
de mi corazón.
Te mueves y respiras aquí,
donde no estoy yo mismo,
donde estoy soñando absorto
con las lágrimas cuajadas,
en un paréntesis ¡Nada!
Todo es sielencio, soledad y llanto,
sin gestos ni sonrisas,
en ausencias, en vacíos
desde mí por dentro.
JUNTOS
Insertamos un soneto de Antonio ALBA BARRENECHEA,
poeta hauarisno, cuya vida trancurrió de 1907 a 1960.
Dicha composición aparece en "Siluetas del Tiempo"
del antólogo carasino, Pedro López Ganvini.
Juntos hicimos una gran jornada
por todos los caminos de la vida,
juntos soñamos en la misma almohada
curando, con pasión, nuestras heridas.

Huarás de noche
Juntos hicimos de la vida un huerto
para solaz de nuestras horas vanas,
sembramos flores donde fue un desierto,
saludando al amor cada mañana.
Juntos ayer, pero hoy, tan distanciados,
por senderos opuestos, olvidados
del regazo de nuestras ilusiones...
Lejos, muy lejos, por distintos puntos,
pero en el fondo,siempre, siempre juntos,
juguete de invisibles eslabones.
Hermano maestro
Entregamos un poema de Cilas ALVAREZ GAMBOA
Este aedo es natural de Bolognesi, tal como aparece en la antogía parcial de la poesía ancashina de Pedro López Ganvini, intititulada Siluetas del tiempo.
Mañana hermano Maestro,
todo será distinto,
se irá el hambre y el sufrimiento
por la puerta del fondo.

El campesino será dueño
de su pequeño terreno,
cultivado con mucho esfuerzo
en medio de su gozo
Mañana hermano Maestro,
todo será distinto,
no habrá cárcel ni látigo
que suprima tu pensamiento
Caminarás por las calles tranquilo
con la frente en alto,
habrá el pan cotidiano
de tu trabajo limpio y honrado.
En la costa, sierra y selva glorioso
el Maestro está siempre contigo,
sembrando amplios conocimientos
como trabajador sacrificado.
Desayunando tu ausencia
Hoy 5 de marzo de 2012, presentamos una parte del poema "Desayunando tu ausencia" de Jorge César ALVARADO GÓMEZ, nacido en Malvas, en 1945.

Malvas: cuna del autor
Tendida sobre el rectágulo cariñoso
de esta mesa
está tu imagen estampada
en el mantel.
Sobre ella como adornos cotidianos
de un cuadro,
se ubican los amables utensilios
que alimentan tu asuencia:
la taza femenina y cóncava
con la arcilla de tu carne,
va convirtiendo en vapor
el calor intenso de mi afecto.
La terca cucharita enrocando tris entre mis dedos
va dándole vueltas a tu recuerdo
tratando de endulzar inútilmente
el amargo café de mi pecho.
Cf. "Siluetas del tiempo" deLópez Ganvini. Pedro
TRAVESÍA A SIHUAS
TRAVESÍA A SIHUAS
Llegará el sol como hormiga gigante
cuando la mañana cuartee el camino
por las escarpas majestuosas y lacias
escuchando los cantos de pacchas
de luz blanca, en el viaje que despunta.
Las pacchas que musitan en bajadas,
cristalinas, aromadas por viento azul
van urdiendo colores y burbujas de cerca,
sus claras frescuras andarinas y andinas,
sobre la pendiente lejana y fragosa, silban
como corno de gigante con roja melena.
Sentados y en movimiento de carros
atrapados en farallones de tierra y piedra
embrujados por el clamor de la travesía
subiremos y bajaremos por curvas
indecisas, por gargantas desoladas,
emponchados de abismos y tunales.
Al costado de río sonriente y acascabelado,
por el borde paralelo en desfile de molles
por largas veredas terrosas, iluminadas
por el canto y poesía de eucaliptos
pasaremos entre bríos de aire: el puente
"Arguedas", el nexo metálico y anaranjado
de Sihuas y Perú, de Sihuas pujante.
Primero, antiguo barrio de Chasqui
con su plaza de corazón antañoso,
arriba, el moderno Pingullo, agitado
en el trajín de negocios,palmeras y vidrios.
Más allá "Aqo" , recuerdo de Estete.
Al final "Mitobamba", arcilla de Ande.
SIHUAS 2011
Este simpático y acogedor pueblo se ubica en parte nororiental de Ancash. Está anclado en la profundidad de una quebrada, en la confluencia de dos ríos. Su clima es más cálido que templado. Desde Pomabamba, está a tres horas y media de viaje. Primeramente, un ascención hasta una zona punera o jalka, exactamente los parajes de Acerocruz. Por sus cercanías pasa el camino del Inca, que sube de Sihuas y atraviesa el centro poblado de Chinchobamba. Desde una altitud cerca de los 4000 m.s.n.m. se empieza a descender por una carretera asfalfaltada, que se desparrama como un serpentín jadeante arrimándose y hutyndo de cerros roqueros, tapizados por ichus y flagelados por vientos fríos. En el viaje hacia el lado derecho, fácilmente se distinguen los morros nevados de Jancapampa, que desgraciadamente, han empezado a padecer el mal de la deglaciación. Pocos años o lustros, el blanco impoluto de la Cordillera Blanca se habrá convertido en la hosquedad de riscos pardos y negreados por la contaminación ambiental.
La nueva Plaza de Armas de Sihuas
Después de una bajada de más de una hora se alcanza un puente de fierro y la carretera se desplaza risueña por la vera derecha del río Rupaq, rumbo hacia el norte. Murallas roqueñas sembradas de huarangos, molles, pitajayas rompen la monotonía del paisaje y del viaje. Minutos después ingresamos por el antiguo barrio de Chaski, el pueblo viejo que ha resucitado después de la destrucción del terremoto del 10 de noviembre de 1946.
Únicamente hoy
Escuchemos la voz del amanecer
esperemos y sintamos este día
lleno de vida y de flores de vida.
En su parco horizonte se ecuentran
la plenitud y los ecos de la vida
la potencia de hacer ,el ritmo de ser.
La magnificencia de la hermosura
la conquista de la satisfacción
se juntarán en el proscenio de HOY.
Ayer ya fue, se refugia en el olvido
Mañana una remota realidad por nacer.
Pero hoy, solamente hoy, el simple hoy
es el agua viva que nutre la vida.
De la fecha vivida, hito de recuerdo;
de cada hora por llegar: algo posible.
Hoy cercano es el arco de vida,
vivámoslo, disfrutemos sin apuro,
como el mejor y último día de la vida.



